PUFF!!!!! ¿POR DONDE EMPIEZO?

¡Cuánto tiempo! ¿eh?, ¿me echabais de menos?, jejeje, yo a vosotros sí.

En fin, muchos días sin escribir, han pasado muchas cosas, y como he hecho muchas cosas, se me acumula el trabajo y no me da la vida.

Si queréis leer, hoy os vais a "jartar".  Toma entrada larga que me voy a currar.

Lo último que os conté es nuestro día por Salcombe y Totnes, y los niños que estuvieron en el Pony Club.

Hoy estamos a miércoles, y en estos tres días han pasado cosas buenas y cosas malas.  A ver, ¿por cuáles empiezo?, la verdad es que no lo sé muy bien.  Ayer no escribí porque no tenía fuerzas para hacerlo, y porque, si lo hubiera hecho, estaba con un bajón tan grande, que hubiera sido muy, muy negativa, y tampoco es eso.

Hoy no es que haya sido un día mucho mejor, pero, como casi siempre, a la mañana siguiente de un día horrible, suelo ver las cosas de distinta manera, o mejor dicho, arreo y apechugo con lo que tengo y ya está, "pa'lante" como los de Levante.

En fin, no me enrollo, que soy muy plasta.

El lunes, los niños se fueron al colegio y Luis y yo, quedamos con Santi para que nos acompañara para ayudarnos a decidirnos por el coche que queremos coger.  Vino a casa primero, y estuvimos viendo comparadores de seguros y ya nos aconsejó qué es lo que teníamos que poner y qué no para estar bien cubiertos.  Nos fuimos al concesionario, Santi nos ayudó a hacerles las preguntas que queríamos aclarar, para que no se nos quedara ningún cabo suelto.  Pedimos que nos dejaran probar el coche, y allí nos fuimos los tres.

La verdad es que el coche, por dentro está impecable, por fuera también está muy bien y muy cuidado, pero por dentro es alucinante.  Eso sí, en cuanto se monten mis hijos, se acabaron las alucinaciones y parecerá la cuadra que parece todo coche que es pisado por ellos.

El coche es un Peugeot 307 gris plateado y está muy bien.  Vamos a cruzar los dedos porque ya lo hemos reservado.  El día 11 de mayo dejo el de alquiler, y cogeré este ya.  Ya os mandaré alguna foto.

Ay, ¡qué risa!, para ir al concesionario, yo puse el GPS en el coche, Santi se montó delante, de copiloto, y ahí nos fuimos.  Pues bien, el maldito GPS nos metió por un camino de cabras, que nunca mejor dicho.  Nos cruzamos con una señora con un perro, a la cual por poco le afeito el bigote que tenía, y nos miró aterrada.  Yo pensaba que era por haberle pasado afeitándole, pero no, luego nos dimos cuenta que no era por eso.  La pobre, yo creo que alucinó viéndonos que nos metíamos por ese camino, por llamarle de alguna manera.  No eran baches lo que había, eran socavones que se metía medio coche dentro.  Yo sudaba por el bigote (pensaba que me lo tenía que haber afeitado yo, en vez de haberlo hecho a la pobre señora, jejeje).  Los bajos del coche, los tenía puestos de corbata, los sentía muy dentro de mí.  Y lo peor era que iba yo conduciendo con dos hombres dentro, con los pelos de punta no, iban pálidos como papel de fumar.  Este navegador no es muy amigo mío, pero le tengo que hacer caso porque no sé ir a ningún sitio nuevo, porque todo es igual, y no tengo más referencias que los malditos setos que son todos iguales.  Aunque también es cierto, que me voy conociendo los baches, recovecos, ramas y palos que sobresalen... jajaja, toda una aventura.

La vuelta la hicimos por otro sitio que nos indicó Santi, y fue bastante más llevadera.  Dejamos a Santi en casa para que cogiera su coche. Nosotros nos fuimos a la Post Office a regargar la llave de electricidad, no fuera a ser que me quedará, como se suele decir, a dos velas.

Es un sitio peculiar.  Es Post Office, tiene una tiendita con periódicos, chuches,... tiene un café y el dueño está ahí pintando mientras no entra nadie.  Pinta cuadros, no paredes (que si no no me entendeis).  Tenía un montón de cuadros colgados, a la venta.  Algunos suyos y otros no.  La verdad, me gustaban más los que no eran suyos, pero Oksana tiene que ir a ver los de él, porque son todos de caballos, perros...  Es un señor con melena blanca, muy alternativo.  Me explicó que los pasteles que tienen en el café, los traía una señora que los hacía caseros y que estaban buenísimos.  Así que algún día, tendremos que ir a probarlos y ya os diremos si merece la pena ir cuando vengáis a visitarnos.

Nos sacamos unas fotos en la iglesia, que no os las pongo porque parezco una matrona.  La torre toda estilizada y yo...  bueno, mejor no dar detalles, porque si no pongo la foto es por algo. (jajajaja)

Nos fuimos para Newton Ferrers y Noss Mayo, al pub donde estuvimos el sábado que llegamos, con Santi, Elena y Marisa, tomando algo.  Como nos habían dicho que se comía bastante bien, allí nos fuimos.  Y sí, comimos bastante bien.

Un sitio muy agradable.  The Ship Inn.








 

 


Este cartel nos hizo mucha gracia, porque explica el tiempo que hace según cómo se mueve el coco.

Comimos y nos fuimos a buscar a Oksana y David al cole, para que así Luis lo viera y conociera a Lorraine y Ellis.  Ya se los presentaron y nos fuimos para casa, porque Oksana tenía la clase de ingles en la academia.  Para Plymouth nos fuimos.

Al final, como os habréis dado cuenta, no quedamos con los alemanes.  Ellos estaban a la búsqueda de academia de inglés, para empezar cuanto antes.

Yo iba a aprovechar también a pedir información a la que va Oksana.  Estando allí, haciendo los deberes con David, Dorothee me dijo que iba a hacer esa misma tarde el test de nivel y que empezaba para probar al día siguiente, martes.  A ver si yo me animaba.  Le dije, que esa tarde no podía, que iría a hacer el test de nivel, al día siguiente después de dejar a Luis en la estación de autobuses para el aeropuerto de Bristol, y que si luego quedaba tiempo y podía, me incorporaba a la clase.

Volvimos para casa y Luis dijo de ir a cenar los cuatro de despedida al Ketley hotel, que a Luis le gustó mucho el día que estuvimos.

Pudimos sacar unas fotos por el camino de entrada, los prados estaban llenos de ovejas e incluso un corderito chiquitín, chiquitín, había salido del cercado y andaba por la carretera.  Es un paisaje, maravilloso. Mirad, y eso que las fotos no dicen ni la mitad de lo que es en vivo y en directo.








Cenamos muy bien, y además fue un lujo, todo el comedor para nosotros solos.  Las fotos no están muy allá, entre el solazo que entraba del atardecer y la cara "pedo" que tenemos Oksana y yo...

 

Estando allí, nos dio por mirar y confirmar la hora del autobús de Luis para el día siguiente.  ¡Qué agobio!

No había ningún autobús para el aeropuerto de Bristol hasta las 22:00, con lo cual, evidentemente, no llegaba.  La información que le envié a Luis sobre los horarios, no la encontraba por ningún sitio y Luis tampoco la tenía, ni la encontraba.

Bueno, decidimos irnos para casa y por la mañana iríamos a la estación a preguntar.  Si, realmente, no había tendría que llevarle yo a Bristol y volverme.  Casi 5 horas de coche, entre ida y vuelta.

A la mañana siguiente, acompañamos a los niños a la parada del autobús, y Luis ya se despidió de ellos.

Nos fuimos a Plymouth, sin saber muy bien lo que íbamos a hacer después.  Bueno pues no hubo que conducir 5 horas.  Había un autobús a las 09:00, y estábamos con tiempo de sobra.  Eso sí, es un peñazo de autobús, lo que no hay son directos, hace un montón de paradas, pero bueno, llega.

Yo, me despedí de Luis con mucha, mucha pena.  Es cierto que las cosas están diferentes que la primera vez que se fue.  En ese momento, no sentía el vértigo y el pánico a todo lo desconocido.  Pero si me angustiaba y me dolía estar tanto tiempo hasta que nos veamos de nuevo.

Pero tengo que ser sincera.  Estaba, bueno estoy, triste pero también dolida.  Sí, dolida.  En su día, le dije a Luis que podía aprovechar este puente y cogerse los tres días más de la semana y así podía estar hasta el domingo (día de la madre), me dijo que no, que no, que no podía faltar tanto del trabajo.  Hasta ahí comprensible, ¿verdad?.  Pues, me dice que Kike, su amigo de Madrid, le ha invitado al maldito Wanda de las narices a ver el partido del Atlético el jueves 4 por la tarde, y que ya, así el viernes se queda a jugar al golf porque van a organizar un partido, y ya aprovecha y no se le hace tan largo el fin de semana.

¿Cómo os quedáis?  Me imagino que según quién lo lea, lo verá de una manera u otra.  Pero yo sólo lo veo de una.  Tiene un morro que se lo pisa.

Porque, además, no queda ahí la cosa.  El viaje de incentivos de este año, es una semana a Isla Mauricio.  Yo, evidentemente, no puedo ir.  Él sí.  Pero para ir allí, si puede cogerse toda la semana de vacaciones, pero no para venir aquí!!!!, podía decir, pues no voy a Mauricio y me voy con vosotros.  Pero... nooooo, ¡cómo va a perder una semana pagada!.

En fin, que me quedé con un bajón tremendo.  Se me saltaban las lagrimas, no sé si de tristeza, dolor, impotencia, o por ser tan sumamente tonta, que era como me sentía realmente.

Me metí en el coche y me fui para la academia de inglés de Dorothee.  Hice la prueba de nivel, y me pusieron en la misma clase que ella.  Así que, después del descanso, empecé.

Estamos cinco, y todos de diferentes nacionalidades.  Dorothee alemana, Abdul de Arabia Saudi, Luliana Angoleña-Portuguesa, y otro chico que no se cómo se llama, que creo que es francés.

La verdad es que me gustó mucho la clase, hacemos un poco de todo, pero a mi me refuerza mucho la pronunciación, entonación... que falta me hace.  Tengo tantos vicios... y como nunca me han enseñado fonética...  Siempre he considerado un error que no se enseñe fonética a la hora de estudiar un idioma.  Es fundamental para tener una correcta pronunciación.

Lo único malo es que voy todos los días, de lunes a viernes, de 09:00 a 12:30, así que se me acabaron mis paseos y mi intención de ir a pilates un par de días a la semana.  Bueno, creo que ahora es más necesario esto.  Necesito ir cogiendo soltura y esto me va a ayudar a hacerlo, porque así también estoy con Dorothee y las dos nos obligamos a hablar en inglés, aunque no sea la forma más idónea de aprenderlo ni practicarlo.  Pero más que estar yo sola, si es.

Al salir de clase, me fui con Dorothee y me enseño dónde estaba su casa, para que pudiera aparcar sin tener que pagar, porque si no, todos los días el parking me saldría más de cinco o seis libras.  Su casa está muy cerca de la academia.  Estuve un rato con ella y su marido, que se iba hoy para Alemania (él viene todos, TODOS, los fines de semana).  Estuvimos hablando un rato, hasta las 14:00 que les venía un técnico porque querían cambiar unas cosas de la cocina.

Me fui para casa, pero por el camino me encontré con ALDI, era el único supermercado que me faltaba por ver e investigar.  Allí me metí.  Los ALDI de España son más ordenaditos y como más limpios.  Este, por lo menos, me pareció un revoltijo horrible.  Es cierto que encontré algunas cosas practicas que me vienen muy bien para tener todo ordenado en casa.

Cuando llegué a casa, casi era la hora de que llegaran los niños, comí algo rápido y me puse a ver la aplicación del colegio para ver cuántos puntos habían conseguido y ver si tenían muchos o pocos deberes, y así organizarnos la tarde.

Por poco me da un soponcio.  A David, le habían quitado 20 puntos.  Sí, 20, veinte.  Lo habían anotado ayer, pero tenía fecha del viernes.  Ponía que estaba penalizado por causar daño grave o graffiti intencionado.  También la de Francés le había quitado otro punto por llegar tarde, pero también tenía un punto positivo en música por haberse integrado muy bien en la clase.

A mi me temblaban las piernas, las manos y las pestañas.  Intenté calmarme para poder hablar con él lo más tranquila posible cuando él llegara.

Llegó y empezó el interrogatorio.  Como siempre, hasta que empezó a soltar algo, pasaron como 45 minutos o cerca de una hora, diciendo que no sabía, que sí, pero que no...  Yo, cada vez, más atacada.  Al final, en conclusión, la historia es la siguiente.

En no sé qué clase, David, en un cajón vio una pipeta de laboratorio.  ¡Oh, maravilloso tesoro!!!!, no pudo resistirlo y se la metió en el bolsillo.  A última hora, tenía clase de historia, creo, y se debió de sentar encima de la pipeta y él  notó que se le rompía, pues nada, a sacarla, y como ya estaba rota, pues a romperla más y definitivamente.  Claro el profesor, con tanto trasiego de pipeta arriba y abajo, le vio y zacatón, 20 puntos que te quité.  Pero el tio, David, vino a casa el viernes y no dijo ni Pamplona, y durante el fin de semana y el lunes, callado como un muerto.

Ya él estaba nervioso, yo, atacada, y así empezamos una tarde de cortarme las venas.  Estuvo realmente insoportable.  Al final, cuando ya no podía más, hice una vídeo llamada a Luis para contarle.  Yo, estaba fuera de mí, y dije cosas que realmente no debía decir, pero en ese momento, me dice Luis que intente tener paciencia y que no diga esas cosas, como le digo yo a él, y diciéndomelo mientras estaba viendo el partido de fútbol tumbado en el sofá del salón, ahí entonces, por poco me convierto en la niña del exorcista en su mayor apogeo.

Le amenazaba con llevarle al día siguiente a Bristol, montarle en un avión y directo a España con su padre.  Él decía que no, que a España no quiere volver.  Pero aún así no paraba de hacer memeces.

Con mucho trabajo, le acosté y tenía la intención de escribir, pero al final, estaba tan mal que no lo hice.  Justo me whatssapeó mi amiga Sonia, que vive en Bath, y estuvimos hablando bastante rato y me subió el ánimo bastante.  Además ya hemos quedado para vernos, el fin de semana del 18.  Ya os contaré más.

Esto, lo del cole, se une a que el domingo por la noche, recibí un correo electrónico de la dueña de la hípica, donde habían estado haciendo el pony club.  Me decía que consideraba que era mejor que no volviera más al pony club, que como no entiende, al final, se aburre y molesta en la clase.  Había una paloma y estaba más atento a la paloma y a reirse con ella que a lo que le decía la profesora.  Así que me dijo que igual era mejor que hiciera clases privadas con Oksana.  Bajón.  Pero bueno, lo sobrellevé mejor, pensaba, si en el cole está bien, es lo que me importa.  Ya encontraré alternativas fuera del cole para que esté a gusto.

Lo de hacer clases conjuntas con Oksana, lo he descartado porque no es justo para ella.  Oksana tiene que estar traduciéndole todo a David, y no puede aprovechar bien la clase, tampoco tienen el mismo nivel, y no es justo para ella estar siempre pendiente de él.  Además, él si está ella se acomoda y no pone ningún interés.  Así que nada, por ahora, se acabaron las clases de caballo.  Me suena mucho, a que a muchos de vosotros también?

Hoy se ha levantado y me ha dicho que se iba a portar bien.  Bueno, siempre me dice eso.  Como es miércoles, hemos sacado los reciclajes marrones, papeles y plásticos.  Se han ido al cole y yo para Plymouth a la academia.

Estoy contenta en la clase, como os digo me corrige mucho y lo agradezco.  A ver si me voy corrigiendo yo sola, poco a poco.  Lo malo es que nos manda deberes para casa, y no sé de dónde voy a sacar el tiempo.  En fin, sarna con gusto...

Antes de que vinieran a casa, me he metido en la aplicación.  Y.... bufff.... tres puntos menos.  si ayer ya estaba a cero... hoy ya estamos a negativo, y eso que en otra asignatura si que le han dado un punto positivo.

En fin, hoy era, uno menos por llegar tarde, otro por estar con el Google translator en el ordenador, en vez de estar haciendo el trabajo que tenía que hacer, y el último, por ponerse a jugar en el ordenador en vez de leer un texto que tenía que leer toda la clase.

Ya no hervía.  Me sentía frustrada, porque todo empieza a ser como en España, lo bueno se acaba, y empieza el infierno de nuevo.  Es tan duro ver de nuevo la realidad, es tan fea la realidad, es tan injusta.  Si, injusta porque Oksana no se merece que siempre le estemos arrastrando de un sitio a otro por culpa de su hermano.  Injusta porque estamos haciendo un sacrificio enorme para estar otra vez igual.  Injusta porque, aunque me duela, en el alma, no quiero volver a España, porque en España no tengo, ahora mismo, nada para poder llevar a David, y no sé lo que haría con él.  Me angustio solo de pensarlo.

He empezado a buscar cosas por aquí.  Igual que en España, pero en esta zona de Inglaterra.  Se lo he comentado a Marisa también.  Le he dicho que quiero hablar con el colegio para ver cómo le ven ellos a David, y qué opinan.  No quiero que piensen que soy la madre huevona que pasa de lo que hagan sus hijos y no da señales de vida.  Así que esta noche le he escrito a la orientadora diciéndole que estaba muy preocupada y a ver qué podemos hacer.

A ver qué me contesta, pero me siento en la vorágine otra vez, de buscar y buscar, y no encontrar y no encontrar.

Es el momento de ir tomando decisiones, a finales de mayo, en las vacaciones de trimestre, nos volvemos esa semana a España para llevarles a revisiones médicas y ahí tengo que decidir si nos quedamos, o si volvemos.  Estoy a falta de de cuatro semanas escasas.  Y no tengo ni idea de lo que voy a hacer.  Lo malo es que si sé lo que me gustaría hacer, pero no sé si podré hacerlo.

Lo del comportamiento de hoy en el colegio, no lo quiero disculpar ni excusar.  No suelo hacerlo.  Sé perfectamente cómo es mi hijo, sus virtudes y defectos, y por lo general, no suelo sacarle la cara si no tiene razón.

El viernes, nos dijo que en su asignatura preferida, Product Design, le habían cambiado de clase y de profesor.  Que había estado con una señora haciendo ordenadores y que era un rollo.

Hoy, cuando se ha ido de casa, ha dicho, a ver si vuelvo a tener con mi profe preferido.  Pues no.  Ha llegado tarde a la clase, porque él se ha ido a la que pone en el horario, la de su profe querido.  Un niño muy amable le ha dicho que no le tocaba en esa clase y le ha dicho dónde tenía que ir.  Ha ido, pero ha llegado un podo más tarde.

El no ha hecho el trabajo de ordenador que había mandado la profesora porque se estaba metiendo en Google Translator para saber qué es lo que tenía que hacer porque no entendía "ni papa".

Y por último, en vez de leer el texto que tenía que leer, que tampoco entendía ni huevo, teniendo el ordenador al lado, ha decidido que era mucho mejor ponerse a jugar.

No tiene justificación, sobre todo, esto último, pero si nos ponemos en su lugar...

Todo esto se lo he explicado también a la orientadora en el correo que le he escrito, porque él no sabe explicarse ni defenderse.

Bueno, os dejo aquí unas fotos de la crema-sopa de tomate que hizo ayer Oksana en Food.  La verdad es que estaba riquísima.  Hasta el profesor le felicitó.  Está contentísima con la asignatura.





Pero hoy me ha llamado toda disgustada porque un profesor, había ido donde ella para decirle a ver si dejaba Food, que había una niña que quería apuntarse.  Oksana no sabía que responderle porque tampoco sabía si le estaba entendiendo bien.  Le ha dicho que hablara conmigo.

Como el teléfono de contacto que tienen es el de Marisa, le han llamado a ella.  Le han dicho que querían que Oksana le dejara a la niña esa porque iba a quedarse más tiempo y que a Oksana le cambiaban a Geografia.  Marisa le ha dicho que mañana por la mañana iría yo a hablar con él.

Así que ya tengo mi primera reunión en el colegio con Mr. Lewis, y le pienso decir que Oksana también se va a quedar tiempo y que no es justo.  Y que ni hablar de cambiarle a Geografía.  Nos ha jod...

Puff, ya podéis perdonar, esto parece el Quijote, sin final, pero bueno, ya acabo.  Este ha sido mi subir y bajar en la montaña rusa durante estos días.

Ya me parecía a mí que esto era demasiado bueno...

A ver qué voy encontrando, qué me van diciendo...

Ya os voy contando.  Un beso a todos!!!!

Su

Por cierto, tengo la receta de la sopa de tomate, por si alguien quiere, jejeje

Comentarios

  1. Siemprete te quedara Alcala
    No te digo que te animes por que yo se por lo que pasas rabia impotencia y este maldito día de la marmota como ves yo tampoco estoy para pegar saltos de alegría con el maldito informe de l orientadora
    Un achuchon muy grNde un beso

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  2. Vaya intriga cariño. Unos días muy revueltos. Me puedo imaginar el bajón, pero como siempre, nunca tiras la toalla. Estás haciendo un esfuerzo enorme. Eres el pilar de la casa Del Rio-Emparan guapa. Lo siento estar a tanta distancia. Te quiero mucho.

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  3. Huge hug from Bilbao!!! remember... #yesyoucan. Suerte con la orientadora.

    P.D.: Luis te estás colmando de gloria... (si no lo digo reviento ;-P). Mejor te quedas en Plymouth y ya te hacemos el favor los López-Torre de ir a Isla Mauricio (todo por la paz mundial XD)

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  4. Que no decaiga el ánimo, que días malos los hay en Inglaterra y en todas partes. Lo importante es el balance de todos los días que lleváis allí, ¡y yo creo que es muy bueno! Espero que hayas arreglado el tema del cambio de cooking por geografía. Por cierto, para el próximo encuentro ¡queremos probar esa crema de tomate! Qué buena pinta tiene. Y confío en que David haya conseguido unos cuantos positivos, no es fácil adaptarse a un nuevo cole, una nueva casa, otro idioma en tan poco tiempo, y lo están haciendo genial. Besos y a por el siguiente post.

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